16. porque todas las cosas del mundo: los deseos de la vieja naturaleza, los deseos de los ojos, y las pretensiones de la vida, no son del Padre, sino del mundo.
9. Por cuanto El nos salvó y nos llamó a una vida Kadosh como su pueblo. No fue por causa de nuestras obras, sino por su propio propósito y la misericordia que El nos dio a los que estamos unidos… Continue Reading →