1. Por lo tanto, mis queridos amigos, puesto que tenemos estas promesas, purifiquémonos de todo lo que pueda profanar tanto cuerpo como ruaj, y perfeccionémonos a ser completamente Kadoshim por temor a YAHWEH.
16. porque todas las cosas del mundo: los deseos de la vieja naturaleza, los deseos de los ojos, y las pretensiones de la vida, no son del Padre, sino del mundo.